martes, 17 de enero de 2012

¿QUÉ ES EL PAN DE LA VIDA?

      ¿Cómo explica el esoterismo el siguiente fragmento del Evangelio, según San Mateo: “Mientras comían, Jesús tomó pan, lo partió y, dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad y comed, este es mi cuerpo. Y tomando el Cáliz y dando gracias, se lo dio, diciendo: Bebed de él, que ésta es mi sangre de la alianza”?

      El pan es uno de los símbolos más utilizados por Jesucristo en sus enseñanzas. “Yo soy el pan de la vida”, decía, porque el pan simboliza en esencia el trabajo humano que debemos desarrollar a partir de la semilla divina que todos llevamos dentro.
      La Era de Piscis comenzó cronológicamente el año 0, con el nacimiento de Jesús y, a lo largo de estos dos últimos milenios, bajo la dinámica del eje Piscis-Virgo, se ha puesto en escena la doctrina del cristianismo. Piscis es el signo que permite liberar emociones internas, trascender los deseos y elevar los sentimientos, y para lograrlo sólo hay un camino, el camino del Amor que predicó Jesucristo.
      Virgo también es un signo de liberación, el que nos libera de las ataduras materiales.
      Virgo representa la experiencias cumplidas, es el signo de los frutos y símbolo primordial es la espiga de trigo. Por eso el pan sintetiza todas las etapas del trabajo humano; es la semilla divina, elaborada, amasada y cocida en nuestro horno alquímico interior. Un pan simbólico, cuya materia prima esencial no es otra cosa que las energías creadoras y divinas que emanan del Cuerpo de Cristo, en su calidad de Hijo de Dios Padre.
      El Cáliz que Jesús ofreció a sus discípulos representa el trabajo a realizar vinculado con Piscis, un trabajo que trasciende con Amor, el poder de los deseos. Así pues, según la ciencia esotérica, el pan y el zumo de la uva simbolizan el Cuerpo y la Sangre de Cristo, incorporados y asimilados en el interior de cada uno. Y esa incorporación representa a su vez poder superar el Mundo de la Materia y poder conectar más conscientemente con los Mundos del Espíritu.


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