jueves, 24 de enero de 2008

24 de enero de 2008


Han pasado las fiestas, ya estamos terminando enero... Parece que fue ayer cuando estábamos tomando cava o champán, o lo que sea y comiendo las uvas, con los ojos llorosos porque hemos pasado un año más con los nuestros... y ya estamos a 24...
En mi caso, como en el de casi todo el mundo, los días pasan sin más... rápidos, escurridizos con mil cosas pendientes que hacer y pensando en hacerlas... mañana...
He invertido algo de dinero en mi viejo ordenador. Le he comprado un nuevo disco duro, le he puesto algo de memoria para que vaya más rápido, le comprado un micrófono y me ronda la cabeza comprar una webcam, para poder hablar y ver a mi gente...
A muchos os parecerá una tontería todo esto, pero para mí es excitante, por la novedad. Hace mucho que quería hacer todas estas cosas, pero por problemas de dinero (la falta de trabajo), no he podido. Ahora, gracias a una pequeña racha de suerte he podido hacerme con el dinero suficiente para hacer estos arreglos...
Además, un amigo que sabe mucho de informática, pero desconocía el uso y disfrute del Messenger (por falta de internet y de tiempo), lo ha descubierto recientemente y pasamos las tardes charlando y probando cosas...
Por si esto fuera poco, tengo una amiga en Madrid, que no está pasando por su mejor momento, pero con la que disfruto charlando durante horas y horas de esto y de aquello, de lo divino y de lo humano...
Y así pasan mis días, que también incluyen largos paseos con mi perro...
Es una vida sencilla, tranquila, como la de cualquier otra persona...